En cooperación con los café-Internet


En nuestro mundo contemporáneo existe un sitio que se volvió parte de nuestras ciudades y barrios y que ha tenido su evolución e incluso participación en el desarrollo de las tecnologías de nuestro siglo: el café Internet o los cibercafés. Especialmente viajeros, turistas y los jóvenes, buscan primero el café Internet del lugar al que llegan, antes que el parque, la Iglesia o la sala de cine.

Los café Internet (otros prefieren llamarlos “cibercafés”), son más importantes de lo que nos imaginamos y por ello la escuela y la familia debe tenernos en cuenta en el desarrollo de la cultura Internet. Pero ¿cómo trabajar con los cafés Internet?

No se trata de luchar por una regulación de estado que censure los café Internet como en Arabia, Irán o China en donde la libertad de expresión se ve limitada e incluso criminalizada. Es cierto que los café Internet se convierten en oficina improvisadas para los blogeros, estudiantes e incluso profesores que no cuentan con los recursos para instalar sus propios sistemas de Internet en casa o en la escuela.

Es necesario defender la existencia e incluso promoción de los café Internet, por ejemplo en los sectores más deprimidos de nuestras ciudades, provincias y en el mismo campo. Un café Internet puede ser la respuesta más efectiva al derecho de comunicación de una comunidad o a los espacios educativos que le permitan a la escuela actualizar información, métodos educativos y procesos pedagógicos.

Por lo general, el dueño de un café o un bar que instala Internet en su negocio para el uso de sus clientes, es una persona sensible a las tecnologías y con formación en el manejo del Internet. Por lo tanto, esta persona o grupo de personas se convierten al mismo tiempo en personajes que tienen mucho que contribuir al desarrollo de un barrio, de una vereda, de un sector de la ciudad, si lo integramos a los procesos comunitarios, familiares o educativos.

El café Internet también ha sido espacio para el crimen virtual, para el abuso infantil por medio del Internet y para muchas actividades que ponen en riesgo a los menores de edad y que alteran la moralidad pública. Los cibersexs o cabinas son un ejemplo de ello, en el cual el negocio cuenta con ordenadores destinados a explorar páginas pornográficas o a crear contactos de este tipo.

Espera a los gobiernos nacionales y locales la regulación de las actividades de los café Internet, por supuesto, de manera que se respete el principio al derecho de expresión. Pero también es responsabilidad de las familias y de las escuelas un trabajo mancomunado con los café Internet, vistos como oportunidades y no como enemigos.

Familia y café Internet

Si existe un café Internet en nuestro barrio, seguramente este atraerá como principales clientes a los niños y adolescentes. Esto está bien, más si en nuestras casas aún el Internet no es cosa de casas. Pero también es necesario garantizar que el café Internet sea zona segura para los menores de edad y no se convierta en un sitio en donde estos puedan acceder a cualquier página sin ningún tipo de control.

Si existe un comité del barrio o del vecindario, está bien invitar al dueño del local a participar de este de manera que su funcionamiento se dé dentro de los marcos de lo que los padres de familia quieren de su negocio. ¿Acaso el dinero de los padres no va a su lugar cuando los niños y muchachos lo utilizan? Por lo tanto, todos estamos siendo clientes activos del café Internet y, según la ley del mercado, todos tenemos acciones en dicho negocio.

Muchos dueños de café Internet pueden ser expertos en sistematizar el lugar con las mejores tecnologías o, con lo menor, aprovechar los mejores resultados. Pero también es posible que desconozcan las claves de la cultura Internet o que existen incluso asociaciones de cibercafés en donde se discute cómo dar lo mejor para los usuarios.

Cibercafés y escuela

Aparte de un café Internet que pueda ser fundado dentro de un establecimiento educativo y que se presenta más como una biblioteca virtual, un café Internet cercano a una escuela de un sector de bajos recursos puede ser un excelente instrumento académico si las directivas tienen la suficiente visión para lograrlo. De la misma manera, las directivas escolares pueden reunirse con los dueños de los café Internet e incluirlos dentro de los programas académicos. Por un lado, la escuela se convertirá en un cliente fijo y por el otro, esta garantizará un uso seguro del Internet.

El café Internet deberá garantizar por ejemplo que los filtros estén puestos para evitar el acceso a pornografía o páginas inconvenientes cuando se trate de los menores de edad o estudiantes. Los profesores podrán hacer que los estudiantes consulten más el Internet, pues saben que los alumnos pueden visitar dicho café Internet en donde se les va a dar preferencia e incluso descuentos. ¿Cuántos empleados de café Internet no terminan siendo auténticos monitores de los estudiantes cuando estos llegan pidiéndole asesoría? ¿Por qué no entrar en contacto y abrir el diálogo escuela-café Internet en este sentido?

Seguramente si la escuela tiene su propio Internet, podría pensarse que este contacto no es necesario, pues ya el Internet está dentro de la escuela. Pero ¿está seguro que el contacto con el café Internet no es necesario? Muchos alumnos acuden al café Internet, incluso si tienen acceso al Internet dentro de la escuela. En tal caso, seguir un estudio al respecto sería una buena labor académica para realizar en áreas como español, ciencias sociales, etc. Visitar los café Internet de los alrededores y analizar cómo son utilizados por los propios jóvenes.

Organizaciones y café Internet

Pero no sólo la familia y la escuela están invitados a trabajar con los café Internet. Si tenemos en cuenta que muchos de estos han sido espacio para el ciber-crimen o para el abuso infantil, ello también abre el espacio para que no sólo entidades oficiales sino organizaciones no gubernamentales trabajen con los café Internet de un sector, una ciudad e incluso un país. Sensibilizar a los dueños de los café Internet de hechos concretos como el abuso infantil es perentorio en nuestras sociedades actuales. No se trata de reprimir o crear normas que los café Internet deben ver como duras imposiciones que limiten su negocio, pero sí trabajar con ellos en la prevención y en el mejor uso del mundo del Internet con el fin de un desarrollo humano integral.

Sitio recomendado

Un sitio recomendado sobre este tema es Café Internet.

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Acerca de Albeiro Rodas

Albeiro Rodas (in Cambodia Sky Ly Samnang), is a MA in Digital Communication, independent journalist and a Salesian of Don Bosco from Amalfi, Colombia, based in Cambodia since 1999. He is the creator of the Don Bosco schools of journalism in Sihanoukville and Kep with young people from poor communities and the founder of the Don Bosco Kep Children Fund. Medal for Social Commitment UPB (2010); among the 100 more upstanding Colombians abroad (Marca Colombia, 2012, http://www.youtube.com/watch?v=X39xwdGtVXI) and among the 12 Colombians that are making this a better world 2013 (http://www.colombia.co/en/culture/colombians-that-are-making-this-a-better-world.html).

Publicado el 18 marzo 2009 en Cultura Internet, educación y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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